lunes, 28 de diciembre de 2009

Muerte - MIEL


*

ERES,
mi DESEADA homicida...
La que me da DULCE muerte;
dueña del veneno más DULCE que probé,
hecho saliva en tu lengua,
y aromática efusión en tu cuerpo...

La que me MATA con sublimes caricias,
devolviéndome a la VIDA...
La que DUELE con su ausencia...
La que HACE REIR a mi triste sonrisa...

ERES,
el instante sin VIDA ni TIEMPO,
más VIVO y REAL que tuve...
El mejor no-premeditado crimen,
elegido y posible,
que sin duda, volvería a elegir...

ERES TU,
mi pequeña dulzura INFINITA,
y nada tienes que ver con la muerte...

Porque un CIELO NUNCA muere...
Ni la más bella de sus ESTRELLAS celestes,
nació para dar muerte...

 *

1 comentario:

  1. "Y si nos mordemos, el dolor es dulce,
    y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento,
    esa instantánea muerte es bella..."

    Se me ha metido el MAR muy dentro,
    tanto, que me muerde el pecho
    y sus latidos
    tanto que muero infinitas veces
    en un precioso BUCLE de olas
    que me mecen en la línea del horizonte
    -aquel en el que se encuentran los azules-
    y caigo ,
    y muero,
    y me reENCARNO
    me mudo a tu piel
    -y tu a la mía-
    porque nuestros cuerpos
    no se buscaron
    pero vagaban para encontrarse.

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